La tinta china es una tinta hecha con negro de humo, que se
usa especialmente para dibujar.
La tinta china está formada por partículas de carbón
proveniente de la cocción de ramas de árboles no resinosos, muy trituradas, o
bien del hollín de la combustión de aceites vegetales (hidrocarburos) que forma
el pigmento negro carbón que se dispersa en el agua y con un aglutinante de
cola proteica, la gelatina, que mantiene las partículas en suspensión.
Puede presentarse de dos maneras: en pastillas sólidas y en
frascos de tinta líquida.

La tinta líquida ya preparada se seca con facilidad, y es
conveniente no dejar que se seque sobre dicha piedra o sobre el pincel.

Actualmente es habitual el uso de frascos de tinta china ya preparada, muy densa, que puede usarse directamente o disolver con un poco de agua.
La naturaleza compositiva de la tinta china es bastante
estable químicamente, aunque es frecuente que las obras realizadas con dicha
técnica sean susceptibles al desprendimiento de partículas de carbón con el
roce. Se debe mencionar que la tinta china no empalidece o desaparece con la
exposición prolongada a la luz como hacen las tintas occidentales.
La tinta puede aplicarse con pincel, caña, palillo, plumilla o esponja, normalmente sobre un papel para técnicas húmedas, sobre papel de arroz o también sobre papel estucado.
Para familiarizarnos con esta técnica comenzaremos con la tinta aplicada con palillos. Antes de empezar nos interesará ver el siguiente vídeo.
(Textos e imágenes de wikipedia y todocoleccion.com)